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Auschwitz, la puerta de entrada al infierno

por Gonzalo Cazenave
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Uno que nunca había estado en Europa o más precisamente en Polonia, ha escuchado historias horrible de lo que pasaba en los campos de concentración nazis entre los años 1940 y 1945. La historia cuenta que solamente en Auschwitz han muerto más de 1 millón de personas.

Relatado por Gonzalo Cazenave

El ejercito de Hitler invadió y destruyo Polonia en el año 1939, derrotando fácilmente al ejercito polaco, lo que seria la primera invasión nazi en territorio europeo. Polonia fue una jugada fundamental para que Hitler construyera 6 campos de concentración disperso por el país para albergar a millones de judíos en condiciones deplorables y desatando una masacre atroz para el curso de la humanidad.

Cracovia, Castillo del Rey

En el año 2013 venia viajando a dedo desde Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania hasta que llegue a Cracovia, al sur de Polonia. En la ciudad me quede alojado en la casa de una chica polaca que había conocido en Estonia, y un día me mando un mensaje por facebook que se había olvidado un libro super importante que le había regalado la madre, y como yo le había contado que mi plan era llegar a Cracovia, me pidió si se lo podía alcanzar, y como premio, me daría hospedaje 2 noches en su casa.

Cracovia

El Viaje

Mi amiga me contó que a 70 kilómetros de la ciudad estaba estaba ubicado el campo de concentración de Auschwitz, que hoy día es un museo que recuerda un de los exterminios más grandes de la historia de la humanidad, por lo que decidí que iría a conocer un poco más de cerca lo que contaban los libros y documentales.

Temprano en la mañana, salimos en el auto hacia la salida de la ciudad, y me dejo en la autopista que lleva a la ciudad de Oświęcim (donde se encuentra el campo de concentración). Decidí hacer un cartel con el nombre de la ciudad por si algún automovilista se dirigía directo.

Polonia es un país relativamente fácil para hacer dedo con lo que luego de esperara unos 15 minutos ya me encontraba arriba de un automóvil que me llevaría 60 kilómetros. El segundo auto que me levanto me dejo en la puerta de acceso al campo de concentración de Auschwitz.

Auschwitz desde adentro

Recuerdo que cuando me baje del auto, habia mucha gente en la puerta, y un gran cartel con un mapa detallando los lugares accesibles del hoy día Museo de la memoria, escrito en ingles, polaco, alemán y hasta español, debido a la gran cantidad de visitantes que reciben al año de todas partes del mundo.

Comenzé a averiguar como entrar, no tenia idea si había que pagar o era gratis, y una persona me dice que si esperaba hasta las 2 de la tarde, la entrada era gratuita, así que espere 1 hora para ingresar gratis. En caso que pagues la entrada tampoco es cara.

Luego de pasar el control de seguridad uno se encuentra caminando por una pasarela larga donde a los lejos se ve un cartel en alemán que le da la «bienvenida» que dice «Arbeit macht frei» (El trabajo libera), algo absurdo para quienes conocen la historia de millones de seres humanos que dieron su ultimo respiro encerrados en esa cárcel llena de crueldad.

Ya dentro del campo, se ven montones de edificios donde se cometían todo tipo de torturas, crímenes aberrantes y hasta había chimeneas donde los quemaban vivos.

Cuando uno entra a alguno de esos edificios lo primero que siente es escalofríos y comienza a ver fotos originales de la época. Gente amontonada esperando un plato de comida, desnutridos casi calavéricos y una mirada perdida en la desolación y desesperación imaginándose lo que tuvo que pasar esa gente durante años a manos del régimen nazi.

Hay edificios con pasillos largos llenos de puertas cerradas donde no te permiten entrar, muchas veces recorres estos lugares totalmente solo y es imposible no sentir terror al transportarse a esa época e imaginarse cuanta sangre fue derramada en el suelo que hoy mismo estas pisando.

Pasillo espeluznante

Aun se conservan los hornos gigantes de ladrillo donde quemaban viva a la gente, y es posible acceder a ellos. Lugar oscuro, frió, desgastado y tétrico por donde se lo mire. Puedo asegurar que en todo el recorrido uno siente escalofrío más de una vez y puede llegar a pensar unas cuantas veces lo cruel que puede llegar a ser el ser humano.

Por fuera de los edificios están las torres de control y los alambrados electrificados con los carteles en alemán advirtiendo peligro de muerte y electrocución, con el dibujo de la calavera que ponía los pelos de punta aun para el que no sabia leer dando por sentido que de aquí nadie se escapa.

Visitar Auschwitz puede parecer una experiencia triste y chocante a la vez pero nos hace darnos cuenta de los hechos que no deberían volver a pasar jamas. Que hoy día el campo de concentración sea un museo, es parte del prohibido olvidar y jamas repetir. Alemania jamas podrá borrar esa mancha negra en su historia pero hoy día la forma de brindarle respeto a los millones que murieron en esa época es brindándoles homenaje eterno.

Datos a tener en cuenta:

  • Es posible ir y volver a Auschwitz en tren desde Cracovia, debes sacar pasaje al pueblo de Oświęcim, la estación de tren esta enfrente mismo de la entrada.
  • La entrada hoy en día cuesta unos 10 euros y es posible comprarla en la entrada al Museo estatal Auschwitz.
  •  Auschwitz se encuentra en el poblado de a 70 kilómetros de Cracovia, la ciudad más importante cerca del campo.
  • En Cracovia te ofrecen tours completos por el día.

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