Llegar a Tallin y solo oir las respiraciones o el pisar de las zapatos al caminar, como el ruido más alto que podamos escuchar, nos habla que estamos entrando a un mundo sin bocinas, sin bullicio, ni voces altas.


El idioma Estonio tiene un 90% de similitud con el Fines, y comparten también fisonomías similares con sus hermanos de Finlandia. Tan solo divide a estas dos naciones el el majestuoso Mar Báltico.






